Independientemente dependiente

baby-560890_640Muchos tendemos a temer a la palabra “dependencia”. La vemos como una palabra ofensiva –hasta cierto punto—o le damos un significado de “inutilidad” para clasificarnos a nosotros mismos, pero esto solo ha sido la manera en que se nos ha enseñado o hemos aprendido a percibirla. Consideramos por mucho tiempo a la dependencia como una palabra de clasificación negativa y muchos buscan desesperados por la independencia creyendo que significa “libertad” o la capacidad de hacer todo por uno mismo. La creencia en tanto a ambos conceptos es totalista, es blanco o negro, es bueno o es malo. En un esfuerzo por continuar con mi tendencia de invitar a la gente hacia un pensamiento circular y abierto, intentaré re-definir estos conceptos que podrían cambiar tu forma de percibir la vida y tus quehaceres en ella.

Irónicamente utilizaré un término totalista para re-definir los conceptos. Es imposible que todo sea bueno o malo, blanco o negro, dependiente o independiente. Cuando recién nacidos, dependíamos de nuestros padres o cuidadores para casi todo, para bañarnos, alimentarnos, vestirnos y protegernos de las inclemencias del ambiente. Conforme vamos creciendo, adquiriendo conocimientos, habilidades y destrezas, vamos siendo capaces de hacer más por nosotros mismos. Podríamos decir que comenzamos con un nivel de dependencia muy alto, el cual fue disminuyendo conforme crecíamos. Cuando éramos adolescentes –a menos que aun lo seas, mi estimado lector—nos volvimos un poco más independientes pero mientras no fuéramos capacesconnect-20333_640 de ganar nuestro propio dinero que nos fuera suficiente para pagar una colegiatura, ropas, alimento y un techo sobre nuestra cabeza; seguíamos siendo dependientes de nuestros padres, en ese sentido. Muchos tienen la creencia que al dejar el hogar nos volvemos totalmente independientes, pero no es así. Dependemos de alguien que esté dispuesto a darnos trabajo, a rentarnos un lugar donde vivir, de alguien que nos proporcione un crédito para comprar cosas. Al mismo tiempo, éstas personas dependen de uno para mantener sus trabajos e ingresos. Aún si dices que en vez de trabajar para alguien más, prefieres ser “más independiente” abriendo tu propio negocio, sigues dependiendo de gente que quiera trabajar para ti, de personas que estén dispuestas a contratar tus servicios o adquirir tus productos, necesitas de proveedores que estén dispuestos a colaborar contigo, que el gobierno te dé el permiso necesario para laborar. En el caso de profesiones licenciadas, necesitamos de instituciones que estén dispuestas a proveernos con las certificaciones profesionales que necesitamos. Puedes tratar de mirar “por encima” a otra persona diciendo que tienes mejor trabajo, que ganas más que ellos, etcétera, pero, ¿qué haríamos si no existieran conserjes?, ¿estarías dispuesto a limpiar por ti mismo con un título o grado “superior”?, ¿estarías dispuesto a hacer de guardia de seguridad además de las obligaciones que ya tienes? Todos seguimos necesitando unos de otros. Seguimos dependiendo de otros en menor o mayor medida.

Lo mismo sucede con las relaciones interpersonales y de pareja. Tanto tu necesitas de tus amigos como ellos de ti. Los amigos te apoyan cuando necesitas ayuda y viceversa. En tu pareja necesitas sentir correspondencia en el amor que tu proporcionas, así mismo en los cuidados. Puedes decir que hands-565804_640puedes hacerlo todo por ti mismo, pero habrá momentos en los que, o te será muy difícil o imposible continuar por tu cuenta. En algún momento necesitaremos de alguien que esté ahí, ya sea para darnos una palabra de aliento, una caricia de afecto, un abrazo de protección o una mano para “salir del hoyo”. Puedes seguir creyendo que eres “todólogo” y que no necesitas a nadie, o puedes creer que en realidad, todos somos independientemente dependientes.

Mi estimado lector, espero hayas disfrutado esta pequeña lectura y te agradezco los minutos dedicados a esta pequeña reflexión. Te invito a compartir esta información con alguien a quién creas le pueda ser de utilidad. Así también, te invito a leer alguno de los demás artículos que están a tu disposición en este blog. Puedes seguir este blog si lo deseas o solo guardarlo entre tus sitios de interés. Espero vuelvas pronto.

Mtro. César Guerrero. Psicoterapeuta.

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