Trastornos alimenticios: Por qué suceden y qué hacer

Muy a menudo vemos que en los medios de comunicación se habla de trastornos alimenticios, pero me he dado cuenta que aun no había escrito nada al respecto, por lo que me di a la tarea de hacer algo al respecto. Según he aprendido de algunos amigos que son nutriólogos, se considera trastorno alimenticio al consumo de alimentos “chatarra”, comida “rápida” o “comer fuera” (de casa obviamente), el comer a horas irregulares, el comer más o menos de lo que el cuerpo necesita; lo que me hace pensar: “¿Habrá alguien en nuestros tiempos que no tenga un trastorno alimenticio?”. Pero son estas cuestiones las que trataré en este artículo. Mejor hablemos de los trastornos que más conocemos como: la bulimia, la anorexia y la obesidad; claro está, desde el punto de vista psicológico.

La forma de alimentación tiene un simbolismo muy interesante dentro de la psicología. Se refiere a la forma de dar y recibir afecto, aquello que nos nutre como personas; así como también la forma en que expresamos enojo. Esto significa que nuestra forma de comer estará relacionada directamente con nuestra forma de dar y recibir dicho afecto. Expliquemos esto de otra forma. Cuando nosotros comemos algo, estamos dando algo a nuestro cuerpo para recibir nutrientes (afecto). Nuestro cuerpo lo procesa para nutrirse y luego desecha aquello que no le es útil o le es dañino (enojo). ¿Has notado como algunas veces cuando estás muy molesto, la comida te cae mal? o que ¿cuándo estás triste comes de más o pierdes el apetito? Bien, esto es una forma de nuestro cuerpo y nuestra mente de representar la forma en que recibimos nutrientes. Cuando estás molesto no quieres hablar con la gente ya que fácilmente te irrita, no estás dispuesto a recibir nada de nadie, aún cuando sean cosas positivas. Lo mismo pasa con tu cuerpo, la comida te llega a irritar el estómago o el colon. Cuando estamos tristes, algunas personas necesitan recibir más afecto, otras prefieren encerrarse y estar solos. ¿Ya estás entendiendo la relación entre una cosa y la otra? Eso espero, ya que esta relación será la que explique los trastornos mencionados.

Comencemos con la bulimia que, explicada de manera simple, significa buscar una forma rápida de desechar o rechazar los alimentos o nutrientes. El acto de vomitar significa “rechazar” inmediatamente luego de recibir; y la utilización de laxantes se asocia con el “desechar” antes de procesar. Una persona que tiende a vomitar es una persona a la que se le dificulta el recibir afectos, los “vomita”, lo que se expresa mediante ofensas o sarcasmos hacia las personas que ofrecen dichos nutrientes. Simplemente se sienten tan mal consigo mismos que no aceptan las palabras de apoyo o afecto de los demás. Por el otro lado –metafóricamente hablando—las personas que utilizan laxantes tienden a ser personas con un lenguaje verbal y no verbal muy agresivo hacia los demás. Pueden mostrarse con un complejo de superioridad “aparente”, y lo digo así porque se critican tanto a sí mismos y se exigen tanto que lo terminan desplazando hacia los demás. Me disculparán por la expresión asociativa pero es como dice la frase: “Nada mas abres la boca para cagarla”. Esta frase, a mi parecer, termina de explicarlo.

El caso de la anorexia es algo similar ya que la persona se rehúsa a comer, a alimentarse; y por ende, a recibir afecto. Se diferencia del “vomitar” ya que para vomitar se necesita haber tomado algo. En este caso, no se recibe. El rechazo se da incluso antes de recibir alimento. Veámoslo de otra forma. Inconscientemente somos capaces de percibir cuando una persona pretende hacernos algún bien o mal, incluso antes de que suceda. La otra persona manda señales muy sutiles a través de su lenguaje no verbal, el cual es captado por nuestro inconsciente, haciéndonos reaccionar. Si tu conoces a alguna persona que sea anoréxica, podrás recordar ocasiones en que intentaste alagar o decirle algo bueno a esa persona pero fuiste detenido o interrumpido antes de hacerlo por un comentario que dicha persona hizo. Otras veces, simplemente no te importó dicho comentario y aun así dijiste lo que querías decir.

Por último, la obesidad. El acto de comer en exceso porque “tu cuerpo lo necesita” –según dicen esas personas—. La realidad es que estas personas en algún punto de su vida recibieron afecto de más o “sobreprotección”; o no recibieron lo suficiente. Cualquiera de las dos situaciones implican que la persona necesitará recibir afecto de más para sentirse “algo satisfecha”, y lo expreso así porque la realidad es que no será suficiente. “Como porque estoy ansioso”, “como porque no tengo nada más que hacer”, “como porque estoy aburrido”, “como porque estoy triste”, etcétera. Estas son las frases que más común dicen estas personas, cuando en realidad y en el fondo de su ser, lo que quieren decir es: “Como porque tengo miedo de que nadie me quiera o de perder a mi ser amado”, “como porque no tengo quién me preste atención”, “como porque nadie me quiere”, “como porque me siento solo”, etcétera.

Bien, dejemos de hablar de tragedias o de estar “tirando piedras”. ¿Qué puedes hacer al respecto? Trata de pensar un poco en lo que has leído hasta ahora, antes de continuar.

¿Cómo sentirse amado y satisfecho?:

  1. Acepta el hecho de que eres una persona diferente a los demás y que tienes necesidades diferentes. No necesitas cambiarte a ti mismo físicamente para agradar a los demás. Trátalos con amabilidad y amor, pero antes, trátate a ti mismo con esa amabilidad y amor que te mereces de ti.
  2. Aprende a recibir afecto. Puedes creer que los demás están siendo hipócritas, mentirosos o complacientes, la realidad es que te quieren y quieren que te sientas bien, y nutrirte con eso.
  3. El que espera se desespera”. No te quedes sentado como “princesa en su torre” esperando a alguien que te rescate. Sal, busca compañía. Busca personas que te nutran y a las que puedas nutrir tu; o ¿prefieres seguir con gente que te agrede o insulta? Basta con que tengas a una persona que sea capaz de nutrirte para que te sientas mejor, pero necesitarás nutrirle también si quieres sentirte completamente mejor.
  4. Acepta lo bueno, rechaza lo malo. Hay una tendencia a obedecer esta frase a la inversa, rechazando lo bueno y aceptando lo malo. Tu decidirás cuál quieres hacer.
  5. El que se alimenta bien, se siente bien. Esto aplica tanto física como mentalmente.

No me despediré sin aclarar que esto no plica igual para las personas que tienen hipo o hipertiroidismo. En esos casos, el control de peso es invariable a la cantidad de alimentos consumidos. Depende de una cuestión hormonal que deberá ser revisada por un médico especialista.

Ahora sí, me despediré por el momento agradeciéndote el apoyo que das a este humilde blog y la atención que le brindas. El hecho de saber que hay gente que esta dispuesta a leer estas palabras, como tú, me nutre como persona y profesional. Muchas gracias.

Mtro. César Guerrero. Psicoterapeuta.

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