Cómo lograr tu metas y propósitos de año nuevo

¿Cuántas veces has hecho el propósito de año nuevo de dejar algún vicio o mala costumbre, o de incurrir en alguna nueva y positiva actividad o actitud solo para que esto no pase del primer mes del año?, ¿cuántas años has repetido el mismo propósito solo para que quede en un intento infructuoso? y ¿por qué esperar al final del año para hacerlo cuando cada día puedes hacer estos propósitos? Basta de preguntas que solo llevan a la tristeza y la frustración y comencemos con lo que compete a este pequeño artículo.

Como seres vivos y orgánicos –no mecánicos—vivimos en ciclos de vida, etapas, eras, fases, etcétera. Podríamos decir que vivimos por tiempos, ya sean minutos, horas, días, semanas, meses, y así continuamente. Estos ciclos o tiempos son una forma de determinar el inicio y el final de algo, el nacimiento y la muerte. Todo ser que nace, en algún momento deberá morir. Lo importante es que la muerte, término, destrucción o fin de algo no debería tomarse como una tragedia, sino como lo que es, un proceso de transición, un cambio o transformación de un estado o fase, a otro. Veámoslo de otra forma: Cuando nacemos, en cierta forma, morimos como fetos y nacemos como bebés. Cuando llegamos a la adolescencia, morimos como infantes para nacer en esta nueva etapa. ¿Se entiende el proceso? Así mismo cuando una mala presidencia termina, da paso al nacimiento de otra que pudiese ser buena o mala. Lo mismo sucede con las estaciones del año o los cambios climáticos.

Tendemos a hacer propósitos especialmente en año nuevo por la enormidad de lo que implica el “fin de un año y el nacimiento de nuevas oportunidades”. Es el cierre e inicio de un largo ciclo en nuestra vida –dependiendo de la perspectiva—. Por esto, no es de sorprenderse que la frustración traída por el incumplimiento de nuestros propósitos sea mayor. Pero entonces, ¿qué hacer? He aquí algunos tips que podrán servirte:

  1. Los diminutivos minimizan tu fuerza interior. Cuando hagas tu propósito no digas cosas como: “ahorrar un dinerito”, “comprar un carrito”… El tamaño de tus palabras determinan la fuerza que pondrás en conseguir tu meta. Tampoco es para que uses palabras como: dinerote o carrote. Utilicemos las palabras apropiadas a lo que buscamos.
  2. Se específico. ¿Quieres ahorrar dinero? Especifica: ¿Cuanto puedes ahorrar por mes sin que te cause conflicto? ¿Quieres comprar un carro o camioneta?, ¿qué carro o camioneta?, ¿qué modelo?, ¿de qué año?, ¿de qué color? ¿Quieres dejar de tomar o fumar?, esto solo nos dice que tienes todo el año para dejarlo completamente. Mejor especifica pasos de avance paulatinos que te sean posibles.
  3. Conductas, no ambigüedades. Por esto último me refiero a cuestiones como emociones y/o sentimientos. Si quieres sentirte de alguna forma en particular primero pregúntate: ¿Qué cosas hago que me hacen sentir así? La respuesta sería obvia, “haz más de eso que te hace sentir como quieres”. El basar las cosas en conductas nos permite verificar el progreso que vamos obteniendo. Las emociones y sentimientos son ya por sí mismos difíciles de describir, peor aún tratar de comprobarlos por sí mismos. Definir en conductas ayuda mucho.
  4. Ganancias, no pérdidas. Una de las razones por las que fracasamos tratando de cumplir nuestras metas es porque nos concentramos en lo que dejaremos atrás y no en lo que ganaremos. En vez de expresar tu meta o propósito en aquello que dejarás, mejor pregúntate: ¿Qué estaré haciendo una vez que deje o ya no necesite “eso”?, ¿en qué utilizaré mis fuerzas, tiempos y ocupaciones una vez que haya dejado “eso”? La respuesta a estas preguntas serán la base de tu meta o propósito.
  5. Realidad vs ilusión. Se realista con tu meta o propósito. “Ganarse la lotería” no es nada real. Ser millonario de la noche a la mañana, tampoco lo es. Busca cosas que seas capaz de lograr con los conocimientos, fuerzas y habilidades que tienes actualmente. No tiene nada de malo tratar de romper un poco tus propios límites pero “no trates de correr si apenas puedes caminar”.

Se que estos tips te servirán. ¿Por qué? Porque este tipo de planteamientos y forma de establecer metas son los mismos para la psicoterapia y para la administración empresarial.

 

Me despido por el momento deseándote el éxito que se que eres capaz de tener. Te invito a leer alguno de mis otros artículos y regresar para ver alguna nueva publicación.

Mtro. César Guerrero, Psicoterapeuta.

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